sábado, 14 de enero de 2017

ines Campo Esteban
16 min ·
Con el cuerpo aquí y el corazón en otra parte,
partida en dos, con el alma en vuelo
y el llanto en el suelo.
Recorriendo caminos llenos de sombras,
arrastro mis pies para mover mi cuerpo,
que cansado, es solo la cárcel de una vida,
escapando veloz a ninguna parte.
Y solo el reflejo de tu risa roja
anima mi espíritu,
oscuro y sombrío.
La melancolía recorría el inmenso infinito,
con su letanía azul y fría.
La melancolía,
miraba los mundos por donde transitaba,
pero en ninguno encontraba el calor de la vida.
Cada vez, mas azul y mas fría,
mas silenciosa y mortal,
suspiraba por un planeta rojo...
y llego a la tierra,
con sus pequeños seres
llenos de sangre roja y cálida.
mares, ríos de sangre corriendo por sus pequeñas venas.
La melancolía quería el abrazo de aquel liquido caliente,
lo necesitaba.
Se dejó caer sobre el pequeño mundo,
ansiosa de vida y de calor.
y todo se volvió azul y frio.
para mis amigos

1 comentario:

Carmen Silza dijo...

Así me encuentro yo, con el cuerpo en el suelo, y el corazón en vuelo imposible...
Un placer encontrarte y leerte.
Pista, Vistabella, el Corte Ingles.
Un besazo guapa.